Despistado y monja voladora en Media Maratón de Cúcuta

Hora 6:08 am
Calentamiento que se vuelve escalofrío al saber que hace mas de nueve minutos salieron los contendores

Llegar a la cita deportiva en la debutante Media Maratón de Cúcuta, @MMCucuta, un domingo a las seis de la mañana, atrasado media docena de minutos, parece muy normal en Colombia donde la impuntualidad es rampante en lo privado y oficial; hecho atenuado por el deportivo, festivo y amigable ambiente de calentamiento recreativo de los cientos de atletas convocados a la Plaza de Banderas.

La confianza que pocos se dieron cuenta del atraso, dio pie a registrar fotos del entorno, y hasta saludar otros competidores, vinculándose a los ejercicios oyendo las arengas de “arriba, vamos, fuerte, tu puedes” pero la sangre se congela de una y agita la respiración cuando el animador expresa ”En media hora sale ésta categoría 10K”… y tú eres de la categoría Media Maratón (21K), programada para iniciar 45 minutos antes.

El desconcierto se confirma, cuando buscando una cara conocida, aparece Raymon Hernández, director del IMRD de Cúcuta, y al preguntarle a qué horas sale la #MediaMaratonCucuta, responde “hace minutos salieron, cóóórrale…

Como el tiempo es inexorable, efectivamente el cronómetro de salida ya marcaba nueve minutos y quince segundos desde el pistoletazo de partida, en éste tipo de competencias con aval de la Federación Colombiana de Atletismo los horarios son estrictos, y el personal de control entre sorprendidos y risueños, confirman si eres de la categoría K21 y autorizan el paso por los sistemas digitales de control, que activan el chip entregado a cada competidor en las dos categorías.

El semblante jocoso de los policías, camarógrafos y público “animador” al típico estilo cucuteño, con “¿se le pegaron las cobijas?”; “eso para qué sigue si ya le llevan media hora”; “viejito cuídese de un infarto (¿tanto se notarán las casi seis y media décadas?)”; “ese pobre, allí no más se retirará”; “flaco, se va a desbaratar” y otras “motivantes” expresiones: conociendo mi terruño y sus gentes, me causa risa y opto por oídos sordos.

Al fin y al cabo perro viejo late echado: con la confianza de mas de medio siglo de estar en lides deportivas inicialmente competitivas ahora recreativas, avanzo solitario pero sostenido por la Diagonal Santander sabiendo que muchos inician la competencia muy agitados (pedo de brujas, en lenguaje coloquial) como si fuese corto el recorrido o lo hacen solo para figurar porque saben quedarán fuera del límite de clasificación que son tres y media horas para 21K, sin importar los $55.000 de inscripción, que dieron derecho a una tula, camiseta, toalla, chip de control, reglamento, ruta del recorrido e hidratación en el trayecto y llegada.

El doblar la redoma del terminal, el despejado panorama de no ver competidores no cambia mucho, salvo una lejanas luces estroboscópicas precedidas de una verde camiseta del penúltimo en competencia, que supero justo al pasar el arco de Cens ubicado a los dos kilómetros de la partida; allí el ambiente cambia por completo al observar otros diez competidores muy cerca, que efectivamente sobrepaso.

El horizonte en la Avenida Libertadores, sí que anima deportivamente, al identificar otra veintena de futuros competidores a pasar en el kilómetros cuatro, y una decena mas en la vía a la Gazapa e igual número en la Avenida del Río. La marcha se mantiene y los ánimos crecen en la Avenida Libertadores, llegando a superar una centena de atletas justo en el retorno en Oro Puro, muchas de los cuales son esculturales chicas y uno que otro gordito bajando peso.

En medio de una disminución del ritmo para alimentación, compartimos mientras pasaba otra competidora con acento muy cucuteño, un banano, porque agua sí que nos suministraron en los señaladores en cada par de kilómetros, líquido que aproveché para ingerir un bocadillo, lavarme las manos y depositar las cáscaras en un recipiente para basura; acto que contó con la felicitación de los policías allí destacados, pero una llamada de atención de otro competidor, por ser exagerado en los cuidados higiénicos y del medio ambiente.

El paso por la avenida cero, luego la Diagonal Santander y Gran Colombia, superando mas contrincantes, se volvió cuasi solitario en Los Pinos y Avenida de Los Faroles, pero se minó nuevamente en la Cero de la calle primera a la Diagonal Santander y los metros finales para la meta, dado que en el carril derecho estaban llegando los de la categoría 10K, con la algarabía del público y los altos sistemas de sonido.

Mi tiempo oficial 1H59’21” puesto 34 entre los 73 que llegamos en la categoría de mayores B (cuchos, en el “cariñoso” toche-lenguaje) ganada por Eduardo Cogollo con 1H21’00”; Otros de mis puestos: 153 en masculino y 172 en la general de 1.500 inscritos.

La ceremonia de premiación se inició con un pasaje a San Andrés, para una activa participante de Hábitos de Vida Saludable, programa de la Alcaldía de Cúcuta. A propósito de hábitos, hubo reconocimiento a la hermana Carmen Vílchez de la pamplonesa comunidad Trovadoras de la Eucaristía, quien  compitió con sus hábitos religiosos (vestimenta, no costumbres o comportamientos) y llegó de 15 en los 10K femenino de la categoría abierta.

Religiosa
Hermana Carmen Vilchez, la nueva monja voladora; puesto 15 en su categoría

Igualmente antes de la premiación del 21K al trio de vencedores femenino y masculino, Sandra Rosas (1H17’38”) Ángela Figueroa (1H17’59”) Kellys Arias (1H22’27”) y  Jeisson Suárez (1H:06’39”), Dídimo Sánchez (1H:07’34”) y José Cardona (1H.07’52”) de Cinco, tres, uno y medio millones de pesos colombianos, respectivamente, se le entregaron placas de reconocimiento a don Francisco García, el reconocido octogenario llamado “Cachirulo”, así como a Luís A Navas, por sus históricas participaciones en el atletismo nortesantandereano, nacional a internacional.

Atletas veteranos
Reconocimiento a los veteranos atletas Francisco «Cachirulo» García y Luis A. Navas

En los recorridos de 10 kilómetros, los resultados élites femeninos y masculinos, los mejores registros correspondieron a Yajaira Rubio 38 minutos 7 segundos; Karla Andrade 38’37” y Yeideln Pajuana 40’54”; masculinos José Valera 32’23”; Víctor Leon 32’39” y Leonardo Oviedo 32’43”.

La próxima Media Maratón de Cúcuta, ni manera de llegar tarde, para mejorar tiempos.

Rafael Antonio Camperos Higuera.

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Autor entrada: Rafael Camperos

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