Una mirada al Catatumbo en el Día del Periodista en Cúcuta

Mirada el Catatumbo
Foro CPC NdS Mirada al Catatumbo

Expresiones que matizaron el foro organizado por el Círculo de Periodistas y Comunicadores CPC Norte de Santander, presidido por Alejandro Cortes “Una Mirada al Catatumbo: “Quién habla de la guerra, no sabe quién es la guerra”, “El pavimento corre la guerra”, “hay nueve grupos armados actuando y operando en Cúcuta”, “La solución no es el pie de fuerza, ni lanzar planes militares”, “En Colombia vive mejor una vaca que un campesino”, “En Colombia se hace mas fácil invertir a planes de guerra que invertir en lo social”, “La palma de aceite genera miles de empleos”, “Los cuerpos de paz norteamericanos introdujeron la coca al parque Motilón-Barí”, “Asumir con responsabilidad el ejercicio periodístico” se oyeron de los tres panelistas y un activo auditorio conocedor de la zona y el periodismo.

Miles de empleos en el Catatumbo.

Inició el foro con la exposición de Cesar Fernández, representante de Fedepalma para el oriente colombiano, reportando que tienen datos que se han generado 3.000 empleos directos y 4.000 indirectos en Norte de Santander, apoyando el desarrollo y bienestar de los municipios; la palma de aceite es una de las oportunidades del Catatumbo. Los palmicultores tienen presencia en Tumaco, Sur de Bolívar, Catatumbo, si bien los entornos son difíciles en esas zonas inmersas en actividades ilícitas, ahora tienen un mejor modelo y calidad de vida, porque la palma es una de las oportunidades productivas.

La solución no es aumentar la fuerza pública.

Guillermo Quintero, líder de la Asociación Campesina del Catatumbo ASCAMCAT, reseña que  el Catatumbo históricamente ha sido una región de conflicto desde 1930 cuando se inició la exploración petrolera, generando conflicto, social, armado y económico; paramilitarismo, falsos positivos, ejecuciones extrajudiciales. Hace dos años con la firma del acuerdo Farc Gobierno de Colombia, esperaban nuevas expectativas y de derechos humanos, con inversión social y desarrollo, pero desafortunadamente es lo contrario.

Quintero, lo sustenta indicando que sigue vigente el conflicto: hace casi un año arreció el enfrentamiento de las guerrerillas del Eln, Epl; siguen los asesinatos de líderes. De  Ascamcat en 2018 asesinaron a cinco, volvieron los escenarios de 1999: En enero 2019 masacraron diez personas en El Tarra, corazón o centro del Catatumbo, sin saberse los autores materiales e intelectuales.

Adiciona que “la solución no es el pie de fuerza, ni lanzar planes militares como la tercera FUDRA en Ocaña; eso no resuelve la situación política, económica o social del país”. “Es raro y sospechoso que después del FUDRA, sin que los esté implicando, tras ocho días de combate en Hacarí, se presentó el secuestro de tres pilotos y derribamiento de un helicóptero; asesinato de un dirigente social del Cisca, baleado a cuadra y media de la estación de Policía en el casco urbano; asesinato de un dirigente del movimiento por la constituyente popular a escasos quince minutos de la base militar; se sigue presentando derramamiento de sangre en las partes mas militarizadas”. Ascamcat considera deben echarle una mirada al Catatumbo, con una propuesta territorial y zonas de reserva campesina.

El acuerdo de Paz, luego de seis años de negociación y dos de vigencia, no ha arrojado resultados para el Catatumbo, insiste Quintero; las Circunscripciones Especiales Territoriales de Paz, las hundieron en el Congreso colombiano; no ha funcionado el plan de Desarrollo formulado en 2010, valorado en $600 mil millones, porque “desafortunadamente en Colombia se hace mas fácil invertir a planes de guerra que invertir en lo social”, “La tierra debe ser para quien la trabaja, no es posible que en Colombia viva mejor una vaca que un campesino; hay datos que en cancha y media de futbol se mantienen tres vacas, cuando hay campesinos que no tienen donde generar su producido”.

Quien habla de guerra no sabe quién es la guerra

Mirada al Catatumbo
Foro CPC Mirada al Catatumbo

En su intervención, el Secretario Victimas, Paz y Posconflicto de Norte de Santander, Luis Fernando Niño, refiere que lograron con el apoyo de los gobernadores saliente en 2015, Edgar Díaz y su remplazo en 2016 William Villamizar, “Sentar los insentables: Ascamcat, comandantes Eln, Farc en transición, Policía Nacional, Ejercito de Colombia, y él en el centro”: en medio de la tensa reunión, se rompió el hielo cuando el comandante de la Policía dijo que les rayaron con grafitis las paredes Río de Oro y el comandante del Eln le responde “Yo no sabía, hermano, pero voy a averiguar”… y ahí arrancaron los diálogos en el Catatumbo.

El primer aviso de las negociaciones de paz del Gobierno con las Farc, fue el constante paso de helicópteros, luego la publicación de acuerdos por fracciones; reuniones en Noruega; finalmente la firma con Timochenko y abrazo con el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. Como la secretaría de Niño antes no tenía las funciones de paz y posconflicto, se han dedicado al trabajo de paz y construcción, porque no se han estrenado en la consolidación del posconflicto, dado el cambio de gobierno Santos al de Duque y los opuestos enfoques al acuerdo de paz. Las gestiones de paz y humanitarias, como la liberación de la tripulación del helicóptero, están totalmente prohibidas desde la presidencia. Acota que el pavimento corre la guerra.

Pese a que el presidente Ivan Duque, hace veinte días, dos después del cruento atentado a la Escuela de Cadetes de la Policía en Bogotá, cuando se esperaban sus declaraciones de guerra, anunció en Tibú “20.000 casas, inversiones en acueducto, energía eléctrica” el Catatumbo sigue en guerra, así no haya bombardeos diarios: se cuestiona Niño, de cómo entender que de la masacre de 10 personas, ya citadas por Quintero de Ascamcat, luego de recoger a las tres de la tarde los cadáveres, lograron a las dos de la madrugada sacar los heridos, uno de los cuales remataron la semana pasada en el anillo vial occidental de Cúcuta.

Es una realidad que hay nueve grupos armados actuando y operando en Cúcuta: “los helicópteros no pasan por encima de una ciudad, llevando turistas a hacer ecoturismo”. Ahora hay reminado por los grupos al margen de la ley; con victima como el profesor que la semana pasada perdió por mina antipersona, una pierna, un brazo y heridas en la cabeza; otra prueba es que algunos profesores usan chalecos blancos. “Hay disidencias de las Farc por incumplimientos del gobierno, para otros porque es difícil cambiar el chip de la guerra”, finaliza el Secretario de Victimas, Paz y Posconflicto de Norte de Santander.

Foristas

Ciro Ramírez Dávila, campesino cacaotero, con 45 años en el Catatumbo, narra los padecimientos en esa región, como la jugada de los industriales que años atrás negociaron con la chocolatera Luker la venta de su producción, pero a la hora del pago, les impusieron precios infames; consecuentemente los problemas son las falencias de las cadenas de producción. Otros afectados son los ganaderos que hace décadas recibían 30 novillas y un toro de capital semilla, pero después les tocaba entregar 100 o 200 cabezas a los grupos al margen, de izquierda y derecha. También menciona que los colonos arrinconaron las comunidades indígenas Motilones-Barí en una pequeña y retirada zona de su selva.

Remata Ramírez, reseñando que faltan bienestar social, vías, educación, productividad; dejando además para análisis de los concurrentes, por qué había un helicóptero volando con $1.700 millones, y en la zona difícilmente reúnen $1 millón para un cheque en los bancos.

El problema es de muchas variables, como la incidencia minera y la reconversión, porque el problema no es quitar ni erradicar la coca, sostiene el periodista Fabio Huertas; falta es centros de acopio de cultivos lícitos para los campesinos; mirar los productores primarios para erradicar.

Para José Ramón Melo, filósofo, historiador y educador, “las verdaderas verdades como las del Catatumbo, está ocultas, porque el gran pecado del Catatumbo es estar encima del oro y riquezas minerales”.

La señora equis

Quiso mantener en el anonimato su identidad, pero sostuvo que es vox populi en el Catatumbo, “Los cuerpos de paz norteamericanos introdujeron la coca al parque Motilón-Barí”

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Autor entrada: Rafael Camperos Higuera

Rafael Camperos Higuera, comunicador social en función periodística.

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